La hora “Julian Assange” para descolonizarnos de EEUU Andrés Marí

 

La hora “Julian Assange” para descolonizarnos de EEUU
Andrés Marí
Castigar a Prometeo por habernos dado el fuego de la verdad, que es lo que algunos
gobiernos, que dicen representar a sus pueblos, hacen con Julian Assange es una
maldición a nuestra supervivencia. Si aquel que nos dio las revelaciones de Wikileaks
es torturado como el Titán griego y los pueblos del mundo no se levantan para
defenderlo, el fuego se convertirá en cenizas.
Cuba lleva más de 60 años resistiendo a que EEUU, con sus infinitas agresiones, no
la ponga en las tinieblas. Pero muchos en el mundo no se enteran. Tampoco bastó
para que se enterasen cuando Bush autorizó la tortura en Guantánamo. Y no importa
que un monigote como Trump sea hoy el gran jefe y esté haciendo retroceder tantos
pasos en acuerdos mundiales que ya considerábamos casi palpables.
Nada parece bastar para que todos veamos la paranoica ‘libertad’ y la ‘esquizofrenia’
democrática de EEUU con sus despachos en Washington, sus franquicias en Europa e
Israel, más la servidumbre restante. Así provocaron el genocidio en Ruanda hace 25
años; 20, el bombardeo de Yugoslavia; 18, la guerra en Afganistán; 16, la invasión de
Irak; 8, la ‘primavera’ libia y el inicio de la destrucción de Siria y Yemen. Y en un
segundo ya centenario siguen tanteando otra gran guerra. Como a veces permite que
las franquicias jueguen libremente en sus estancos, ellas aceptan meterse en el
perverso ritual donde se demoniza a Rusia, China, Palestina, el Kurdistán, la
R.A,Saharaui, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Cuba y otros paisajes. Así, se
fortalece la brutalidad del poder y se convierte en un mero hazmerreír a la ley.
EEUU crea monstruos de fake news para maltratar también el lenguaje. Así, a pesar
de estar desacreditada en la lucha de los pueblos, la industria militar, sobre todo la
nuclear, hace de la carrera armamentística la divina esencia para la independencia de
un país e igual para la desaparición de todos. Nos mataremos en un imbécil
espectáculo si no nos descolonizamos de EEUU. ¡La tristeza apagará a la humanidad!