JESUS DE NAZARET Y EL MACHISMO ECLESIASTICO (III).Faustino Vilabrille Linares

JESUS DE NAZARET Y EL MACHISMO ECLESIASTICO (III)

El papel de la mujer en la Iglesia no puede estar relegado a la servidumbre” (Del Papa Francisco en la entrevista de Jordi Évole).

Un futbolista y un coche de 11 millones de euros

Francisco coloca a una mujer al frente de las finanzas vaticanas

Continuamos analizando sucintamente el comportamiento tan extraordinario de Jesucristo con las mujeres, más aun teniendo en cuenta la hostilidad social, etnográfica, antropológica, política y religiosa que existía contra ellas en tiempos de Jesús, como vimos en la introducción al primer comentario.

Ni aborrecisteis, Señor de mi alma, cuando andabais por el mundo, a las mujeres, antes las favorecisteis siempre con mucha piedad, y hallasteis en ellas tanto amor y más fe que en los hombres” (Santa Teresa de Jesús, en Camino de perfección, Códice de El Escorial, cap.3º).

La mujer de la moneda perdida (Lucas 15,8-10): Este Evangelista nos cuenta que una mujer pierde una moneda, enciende una lámpara y barre la casa hasta encontrarla, y al encontrarla siente tal alegría que convoca a las vecinas y amigas, y les dice: alegraos conmigo que encontré la moneda perdida.

Conocimos en Guatemala, en Alta Verapaz, a un niño que al salir de la escuela hacía de limpiabotas. Un día, casi al atardecer, lo vimos llorar tan desconsoladamente, que no podíamos entender lo que decía. Después de logar calmarlo un poco nos dijo: “quitaron pisto y mamá pegar por no llevar para maíz”. Allí pisto es dinero, y un adulto le había quitado todo lo que había ganado aquella tarde. Le dimos más o menos lo que le había quitado. Estaba sentado en un peldaño. Se levantó inmediatamente y echo a correr a toda velocidad. Al día siguiente estaba de nuevo allí limpiando. Le preguntamos por qué había marchado corriendo tanto y nos contestó: “si ven usted dar pisto quitar otra vez”.

Un futbolista encargó un coche que cuesta 11 millones de euros antes de impuestos, además de la colección que ya pese. ¿Quiénes son los que están detrás de semejante locura? Todos los insensatos que pagan por ver futbol, en los campos o en la tele. Con cada entrada que pagan llenarían de alegría a un niño de los 8500 que mueren de hambre cada día.

Las mujeres son las que más luchan por quitar el hambre de la boca y la ignorancia de la mente de los niños pobres del Tercer Mundo: en Africa están presentes 155 congregaciones masculinas y 441 femeninas; en Asia están presentes 95 masculinas y 297 femeninas, que con los millones de monedas que gastamos absurdamente los países “civilizados” harían más que milagros.

La viuda importuna (Lucas 18-1-8): Cuenta Jesus que en una ciudad había una mujer viuda que acude a un juez, al que no le importan ni Dios ni los hombres, pidiendo justicia. Después de mucho tiempo, el juez la escucha. Esta mujer sufre acoso injusto por ser mujer y ser viuda. 750 millones de personas, de los cuales más de 500 son mujeres, llevan años y años clamando por justicia a los países ricos, pero estos, como tampoco les importan ni Dios ni los hombres, no les hacen ni caso, porque les duele mucho más que se queme una catedral, que el dolor de tanos millones de personas que no tienen que comer.

El juez acaba escuchando a la viuda: Las mujeres tenéis que gritar, tenéis que exigir que os hagan justicia, tenéis que reclamar los mismos derechos que los hombres, en la sociedad (en la cual ya habéis avanzado un poco, solo en algunos países) y en la Iglesia (en la cual aun no habéis avanzado nada), pues ya solo por ser mujeres sois víctimas de un machismo atroz, y más si sois pobres, peor si sois lesbianas y además formáis una familia monoparenteral.

El óbolo de la viuda (Marcos 12,41-44): Jesús con frecuencia destaca los valores y las cualidades de las viudas, porque eran de lo más pobre, despreciable e infravalorado de su tiempo, lo cual aun sigue pasando hoy en los países empobrecidos, sobre todo de Africa y la India:

AFRICA: Seis de cada 10 mujeres dependen de la tierra para subsistir. En las zonas rurales de Kenia las mujeres que pierden a sus maridos son forzadas a practicar un rito que incluye quemar su ropa, afeitarse la cabeza y tener relaciones sexuales con un extraño, además de perder la propiedad de las tierras que pasan a manos de los familiares de él. Así pasa también en Zimbabue, Uganda, Congo, Sudán del Sur, Nigeria, etc. A menudo no tienen educación porque la escolaridad de muchas niñas de estos países no pasa de 3 años, y se limitan a mendigar para satisfacer las necesidades básicas de sus familias. Las leyes sobre la propiedad de tierras aun discriminan hoy a las mujeres en más de 90 países. Aunque las leyes han mejorado en muchos países en realidad no se aplican, porque siguen mandando las tradiciones ancestrales. Un nuevo programa en Zimbabue pretende informar a las mujeres viudas sobre su derecho a heredar.

LA INDIA: “Desde que murió mi marido nadie me dirige la palabra. Mi destino es sufrir. Durante cinco meses después de morir mi marido tuve que dormir en le calle como manda la tradición. Quise construir una cabaña pero el dueño del terreno me pegó tanto que tuve que ingresar en el hospital. “De madrugada voy a trabajar a las montañas, lejos del pueblo, para no cruzarme con los vecinos y evitar problemas. La gente del pueblo me trata mal y me insulta porque creen que si una viuda se cruza en su camino les traerá mala suerte”.

Es la realidad a la que se enfrentan tres millones de mujeres viudas que viven en el estado de Andhra Pradesh, en el sur de la India, que tienen que subsistir con 80 rupias (1 € al día). Consideradas un mal augurio, la tradición hindú las condena a morir en vida. (Fuente: Fundación Vicente Ferrer)

Jesús reclama la atención de sus discípulos hacia esta viuda, porque echó más que nadie por ser la más pobre. ¡Qué lejos estamos en los países ricos de ser un poco coherentes con el Evangelio! Hay otra manera de vivir y de hacer un mundo más justo y habitable para todos, que es ser solidarios, compartir y amarnos de verdad.

Las mujeres que siguen a Jesús hasta la muerte (Lucas: 23,27-28). En la época de Jesús, el pueblo judío estaba sometido al poder romano que ejercía su dominio a través de un procurador o gobernador. Las autoridades romanas exigían tributos personales y territoriales para el Emperador romano, incluidos hasta los niños, además de aportes en especie para el mantenimiento de sus tropas de ocupación. La situación política de Palestina en tiempos de la muerte de Jesús era muy dura, difícil y arriesgada, y más estando cerca de un hombre que era tenido por las autoridades como revolucionario y soliviantar del pueblo, que incluso tenía que andar medio escondido porque ya estaba amenazado de muerte. Cuando llegaron a prenderlo para condenarlo a muerte y ejecutarlo, todos los discípulos huyeron o negaron no conocerlo como Pedro.

Pues bien, estas mujeres tuvieron un valor extraordinario al acompañar al reo Jesús hasta el mismo sepulcro, pues se arriesgaban a ser detenidas. Precisamente hoy las mujeres son la gran mayoría de las personas que están arriesgándose y acompañando a los más empobrecidos y necesitados del mundo, como las que atienden, curan y alimentan a miles de personas infectadas de hepatitis B y C, Sida o Tuberculosis en el Centro Socio-Sanitario de Biryogo (Ruanda), desbordadas con más de 500 consultas diarias, que se ven además en una situación angustiosa porque tienen que dar medicamentos a estómagos vacíos, con la gran incertidumbre de que no sirvan para nada, porque la gente no tiene qué comer, mientras que en la misa del domingo tienen que oír a los sacerdotes pedir dinero al pueblo: pedir para construir una iglesia nueva; pedir para construir una casa nueva para ellos; pedir para amueblarla bien.

¿Cómo es posible que a estas mujeres, que ejercen a diario el sacerdocio real de servicio a los pobres, no se les pueda permitir ejercer el sacerdocio de la Eucaristía?

¿Cómo acompañamos hoy nosotros a Jesucristo crucificado en los pobres de la tierra desde la com-pasión, la misericordia, la denuncia y la lucha por la justicia?

 

Apóstolas de los Apóstoles

1.-(Mateo 28,1-10):

María Madalena y otra María fueron a ver el sepulcro. Un ángel les dice: No está aquí, ha resucitado. Id enseguida a decírselo a los discípulos… Les sale Jesús al encuentro que les dice: avisad a mis hermanos que salgan para Galilea, allí me verán”.

2.-(Marcos 16,1-7):

María Magdalena, María la de Santiago y Salomé, bastante temprano, ya salido el sol, van al sepulcro. Un joven vestido de blanco les dice: Buscáis a Jesús de Nazaret, ha resucitado, no está aquí. Id a decir a sus discípulos que irá delante de vosotros a Galilea; allí le veréis”.

3.-(Lucas 24,1-10:

Ellas muy de mañana fueron al sepulcro. Dos jóvenes con vestidos relucientes les dijeron: ¿por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado. Eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago. Anunciaron esto a los Apóstoles, que no les creyeron”.

4.-(Juan 20,1-18):

El día sábado, María Magdalena, viene temprano, cuando aun era de noche al sepulcro … y ve que la piedra del sepulcro estaba quitada… Está llorando fuera junto al sepulcro. Dos ángeles, vestidos de blanco, le preguntan por qué llora. Se le presenta Jesús pero no lo reconoce, que también le pregunta ¿Por qué lloras, a quién buscas? Pero Jesús le dice “María”. Ella, revolviéndose, le dice: ‘Maestro’. Jesús le dice: ‘No me sujetes, que todavía no he subido al Padre. Vete a donde los hermanos y diles: ‘subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios’. Fue María Magdalena y dijo a los discípulos: ‘Ha visto al Señor y esto me ha dicho’.

CONCLUSIONES:

1.-Sin duda son las mujeres las primeras en recibir las primeras manifestaciones o apariciones de Jesús Resucitado, y son ellas las encargadas de transmitir la noticia a los discípulos. Son Apóstolas de los Apóstoles.

2.-María Magdalena es la que va más temprano al sepulcro, todavía de noche: para ella es la primera aparición de Jesús resucitado. Ella es la primera en comunicar a los hermanos: “he visto al Señor”. Es Apóstola de los Apóstoles.

3.-La resurrección es el hecho cumbre y decisivo de Jesús: este hecho es manifestado primero a las mujeres (discípulas), antes que a los hombres (discípulos y Apóstoles), y la primera aparición de Resucitado la reservó Jesús para María Magdalena. ¿Es más importante la Resurrección o la Eucaristía? Si las mujeres le sirvieron a Jesús para anunciar la Resurrección, por qué no le sirven a la Iglesia para celebrar la Eucaristía?

4.-Jesús, para dar a conocer su resurrección, eligió primero a las mujeres que a los hombres. Hoy el gravísimo problema de la pederastia y de la falta de credibilidad en la Iglesia, no son las mujeres, son los hombres. El verdadero problema de la Iglesia actual oficial son los hombres, no las mujeres. El papel de los hombres hace agua por todas partes. La Iglesia católica la componen un 61% de mujeres, organizadas en distintas órdenes religiosas, frente a un 39% de hombres, entre sacerdotes, obispos, religiosos y diáconos.

La Iglesia, en esta como en otras cuestiones esenciales, históricas y actuales, no está siendo ni de lejos, coherente con el mensaje de Jesús, y por esta causa ha dejado y está dejando de ser camino, verdad y vida para la humanidad.

Carta de “madres Religiosas” de la India al Papa.-En 1994 catorce “madres religiosas”, representando a miles de monjas indias, le escribieron una carta al Papa en la que decían: “las monjas somos la mano de obra barata que carga con el 80 % de los servicios que se hacen en la Iglesia, pero no ocupamos lugares de responsabilidad ni en la dirección ni en el culto, ni tenemos derecho al voto, ni tampoco tenemos ninguna remuneración económica…” Esta forma de tratar a la mujer en la Iglesia no concuerda en nada con el comportamiento de Jesús. Es por lo que, hay un malestar entre quienes no llegan a comprender cómo la exclusión de la mujer del ministerio de la Iglesia puede coexistir con la afirmación y la valorización de su igual dignidad.

En el movimiento de Jesús sobresalen: el amor, la justicia, la fraternidad, la solidaridad, la lucha por la vida, la igualdad, la esperanza, la paz, la opción preferencial por los empobrecidos y los débiles (niños, enfermos, hambrientos, desnudos, marginados, encarcelados, etc.): en todos estos grandes valores, que son el núcleo del Evangelio, actualmente destacan con mucha diferencia las mujeres sobre los hombres.

Hoy La Iglesia Católica es una institución fuertemente androcéntrica, donde el poder sagrado y de gobierno son ejercidos exclusivamente por varones. Francisco hace una excepción importante a esto: coloca a una mujer, Claudia Ciocca, al frente de las finanzas vaticanas. Otros nombramientos importantes de mujeres son: Barbara Jatta en los Museos Vaticanos y la eslovena Nataša Govekar en la Dirección Teológica-Pastoral del Dicasterio para la Comunicación.

CONGRESO DE TEOLOGOS: «Valoramos positivamente el encuentro fecundo entre feminismo y cristianismo, que ha provocado la rebelión de las mujeres contra el sistema patriarcal y el nacimiento de la teología feminista, que reconoce el protagonismo de las mujeres en el movimiento de Jesús entendido como discipulado igualitario«… «la exclusión de las mujeres del ministerio ordenado no responde a razones bíblicas, teológicas o históricas, sino que es el resultado de la pervivencia del patriarcado instalado en la cúpula del poder y en la organización de las instituciones religiosas». «Denunciamos que se castigue con la excomunión a las mujeres ordenadas sacerdotes en la Iglesia católica (Del Mensaje final del 37 congreso de la Asociación de Teólogos «Juan XXIII»).

 

Mujer india: “desde que murió mi marido mi destino es sufrir”

 

 

Mujeres portando piedras para la 2ª fase de agua en Nkumba, Ruanda.

Nuestro máximo respeto, admiración y gratitud por el extraordinario esfuerzo

que muchos cientos de ellas están haciendo para dotar de agua a sus familias. Gracias a ellas y a muchos de vosotros que colaboráis con ellas, dentro de pocos meses 1155 familias dispondrán de agua cerca de sus casas.

Un abrazo muy cordial para ellas y para tod@s vosotr@s.-Faustino

faustino@faustinovilabrille.es

faustino.vilabrille@gmail.com

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