El independentismo catalán entre el error y el mal.Por Andrés Marí

 

El independentismo catalán entre el error y el mal
Andrés Marí
La farsa judicial contra el independentismo catalán maneja su show mientras los
acusadores van con su ley y los acusados penetran en sus grietas. Creen los acusados
y sus defensas que las han hallado para exigir la absolución, y creen los acusadores y
sus testigos que si han aparecido es porque al mismo tiempo que hacen invencibles
los postulados de los acusados, también hacen invencible la calidad del Sistema. La
absolución o la condena dependerá del arreglo que dignifique la ley capital: en el
Sistema no hay grietas, sino Libertad, Democracia y un Estado de Derecho acorde
con el ejemplar paradigma capitalista.
Todos los pueblos poseen el irrenunciable derecho a activar sus dignos proyectos de
vida sin ser demonizados, sancionados o exterminados. He aquí el gran reto del
independentismo más popular y de todos los pueblos en pie: abrir la embestida que
trae la resistencia emancipadora. Por ello el nuevo paradigma que pueda anunciarnos
una nueva y mejor época para la humanidad no puede depender jamás de la buena
salud del Sistema Capitalista, porque su fin último es quitar fuelle a la levantada de
los pueblos y desterrar la esperanza en la solidaridad entre ellos.
Unos vamos con unas ideas y otros van con otras. Unos llegan al error buscando el
bien para todos con la firme creencia de que es probable, y otros llegan al mal
creyendo que el bien es limitado y no es razonable su proliferación, ya que la vida
debe moverse dentro de lo posible y es mejor no arriesgarse demasiado, so pena de
llegar al mal para todos. Si esto es así, ¿qué distancia hay entre el mal y el error? La
respuesta puede ser complicada si demoramos mucho en darla, aun cuando sabemos
que las luchas humanas no se acabarán nunca, pero es bastante sencilla si
respondemos con otra pregunta: ¿quién no quiere salvarse? Es entonces cuando un
simple aliento prevalece: solo la firmeza más absoluta para salvarnos todos, aunque
caigamos en múltiples errores, es lo que puede evitar que el mal nos extermine a
todos.