CARTA AL OBISPO DIOCESANO de Cádiz.

CARTA AL OBISPO DIOCESANO.

Sr. Obispo:

Desde el Grupo Cristiano de Reflexión y Acción de Cádiz nos dirigimos a Usted como Pastor para expresarle nuestra opinión sobre algunos hechos ocurridos en nuestra Diócesis de Cádiz y Ceuta.

Durante este verano hemos tenido conocimiento de varios despidos en la Diócesis, como el de la bibliotecaria del Seminario Diocesano que, después de varios años de trabajo, ha sido despedida sólo por pedir un aumento de sueldo y con el pretexto de que no había trabajo en la biblioteca. También hemos conocido despidos, entre otros, en las parroquias de San José de Cádiz y San José Artesano de San Fernando. La Comunidad Carmelita, propietaria del Colegio Liceo del Sagrado Corazón de esa ciudad, ha prescindido del cocinero por motivos no probados, tras 17 años de actividad laboral ininterrumpida, y Cáritas, de un monitor de atención a personas sin hogar, en Chiclana.

Nos parece un escándalo que nuestra Iglesia no respete los derechos laborales y no trate dignamente a sus trabajadores. Esto no debería suceder en la Iglesia Diocesana que es la Comunidad de los seguidores de Jesús.

Estas formas de actuar no se corresponden con el mensaje de fraternidad del Evangelio, contradicen la Doctrina Social de la Iglesia y el mensaje del Santo Padre Francisco de una economía de rostro humano y respeto a la dignidad de la persona, en sus derechos laborales, tal como muy recientemente ha transmitido en su mensaje de octubre, pidiendo que denunciemos las situaciones en que se violen los derechos de los trabajadores. Por tanto, nos parece inadmisible que se produzcan en organismos de la misma Iglesia.

(http://www.redescristianas.net/francisco-denuncía-las-situaciones-en-las-que-se-violan-los-derechos-de-los-trabaffidoresjesus-bastante/)

Consideramos, por otra parte, que los despidos que dependan directamente del Obispado tienen como responsable al actual Ecónomo Diocesano, el Padre Antonio Diufaín.

Desde este colectivo nos parece muy importante una corrección en las decisiones tomadas sobre despidos laborales, así como la necesidad de un gesto comunitario de misericordia con las personas víctimas de la crisis en materia de vivienda, como ya le planteamos en su día.

Ese gesto podría ser la cesión de los pisos vacíos de la Diócesis a familias sin hogar, refugiados, inmigrantes, personas sin techo, desahuciadas o con problemas para acceder a una vivienda, que haga posible un proyecto debidamente reflexionado y planificado con otras instituciones gaditanas.

También hemos conocido una carta de un hermano cofrade de la ciudad de La Línea, al que se le ha vetado o censurado para el pregón de la Exaltación de la Santa Cruz, por su “situación irregular”, según se le ha comunicado. No compartimos esta forma de tratar a un laico comprometido en la religiosidad popular, con una actitud arbitraria, que no nos parece conforme al Evangelio ni al respeto a la dignidad de la persona que debemos tener en nuestra Iglesia diocesana. Denunciamos, por consiguiente, que la Iglesia de Jesucristo no puede discriminar a las personas por su orientación sexual, como dice Francisco: “¿Quién soy yo para juzgar a los homosexuales?”.

Otro hecho importante es la situación de la Casa de Acogida de la Parroquia de Pescadores de Algeciras, todo un ejemplo de solidaridad cristiana con la inmigración y personas marginadas, que permanece cerrada después de haber sido reformada por el Ayuntamiento de Algeciras. Según nos hemos informado por el arquitecto municipal, la casa se puede abrir sin problemas, sólo cumpliendo unos trámites urbanísticos. No comprendemos cómo no se han realizado dichos trámites para la apertura de esta gran obra de caridad impulsada y dirigida por el Padre Andrés Avelino hoy ya jubilado, que, precisamente, conoció el cambio de situación y cese por los medios informativos y los ciudadanos del barrio donde se ubica su antigua parroquia, sin que hubiera mediado comunicación expresa del Obispado, y que recibió sólo después de la forma irregular por la que tuvo conocimiento de la decisión tomada por usted como obispo.

Por tanto, solicitamos la apertura de la casa de acogida para inmigrantes y personas marginadas, en la que el sacerdote Andrés Avelino podría, con su experiencia en este campo, ser de gran ayuda.

Desde este Grupo le hacemos las siguientes peticiones:

1) La admisión inmediata de las personas trabajadoras despedidas, como por ejemplo, Doña Lola Macías Recuerdo, bibliotecaria del Seminario Diocesano, Doña Estefanía García, del columbario y archivo de la Parroquia San José Artesano de San Fernando, despedida por mediación de los servicios jurídicos del Obispado, Don Aarón Troncoso Roa, auxiliar de servicios especiales de la Parroquia de San José de Cádiz, con conocimiento de la Vicaría General, y a Don Antonio Jesús Rivero Rodríguez, monitor de personas sin hogar, que trabajaba en Chiclana, despedido por el equipo directivo de Cáritas. Por lo que respecta al despido de D. José Carlos Bravo Marín, le pedimos que demande, haciendo uso de su autoridad moral y diocesana, a la Comunidad Carmelita de San Fernando, su readmisión como cocinero de dicha comunidad.

2) La destitución del Ecónomo Diocesano, Padre Diufaín como responsable de las decisiones de despidos en el Obispado, que van contra el mensaje del Evangelio que pide, de forma muy clara, respetar la dignidad de la persona.

3) La cesión de los pisos vacíos de la Diócesis a las familias con problemas de vivienda, como gesto de Misericordia hacía las víctimas de la crisis y como compromiso Eclesial de solidaridad con los más pobres de nuestra sociedad en sintonía con el mensaje del Papa Francisco.

4) Levantar el veto al hermano cofrade de La Línea José David Muñoz Oliva para dar pregones en diferentes actos de culto de su hermandad o en su Ciudad y tratarlo con el respeto que se merece.

No nos podemos quedar impasibles mientras se trata a las personas como cosas.

No somos cristianos por ir a una parroquia o por clamar puntualmente contra las injusticias. Somos cristianos porque nuestro proyecto es Cristo, las 24 horas del día.

Sr. Obispo le rogamos que nos dé una explicación de lo sucedido con las personas citadas y con otras muchas, presbíteros y trabajadores que se han visto injustamente tratados y menospreciados. Esperamos su invitación a celebrar una reunión con Usted para tratar todos los asuntos que le planteamos en esta carta.

Cádiz, a 18 de octubre de 2017.

Atentamente, le saludan, en representación del GRUPO CRISTIANO DE REFLEXIÓN Y ACCIÓN:

Socio-político-religioso