ARRANCAR EL TRIGO Y DEJAR LA CIZAÑA.Por Faustino Vilabrille Linares

 

Querid@s amig@s colaboradores y cooperantes en la lucha por un mundo mejor ARRANCAR EL TRIGO Y DEJAR LA CIZAÑA La perfección no consiste en ser perfectos, sino en caminar hacia ella El autoritarismo eclesiástico toma sus decisiones sin dar explicación ¡Qué trabajo les cuesta a algunos Obispos ponerse al día! No toman ejemplo de Francisco Los indeseables Jesús propuso otra parábola a la gente: “El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo: pero, mientras la gente dormía, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña? Él les dijo: un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?” Pero él les respondió: “No, que podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega, y cuando llegue la siega diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”. 1.-Las parábolas de Jesús son comparaciones que El utilizaba para facilitar al pueblo la comprensión de los grandes valores del Reino de Dios. Por eso Jesús las empieza diciendo: “El Reino de los Cielos se parece…, o es semejante a… En esta de hoy Jesús nos enseña que en este mundo no hay nada bueno que no tenga algo malo, ni nada malo que no tenga algo bueno. En la dimensión inmanente del hombre no existe la perfección absoluta. Luchemos lo más posible por ser perfectos, conscientes de que aquí nunca lo seremos, pues la perfección aquí no consiste en ser perfectos, sino en caminar hacia ella, perdonándonos nuestros propios fallos, así como los de los demás, incluidos también los de todas las criaturas, pues ellas tampoco son perfectas en esta etapa de la vida. 2.-Por tanto es necesario que todos tengamos capacidad y generosidad suficiente para reconocer la parte de bien que hay en el otro, junto con sus limitaciones. Lo cual vale también para los demás seres de la creación. Nadie puede pretender que lo suyo es siempre lo bueno y lo del otro es siempre lo malo. 3.-Esto tiene aplicación en muchas esferas de la vida, sobre todo en la política y más aún en las religiones. Cada opción política siempre se considera a si misma la mejor de todas y que debemos prestarle adhesión incondicional. La corrupción les ha hecho perder a los políticos mucha credibilidad: la corrupción es la cizaña de la política. Pero en el campo religioso hay opciones y movimientos que se consideran los poseedores de la verdad absoluta, que incluso son infalibles y su verdad es la Verdad, y no hay más verdad que la de ellos y se consideran con derecho e incluso con la obligación de obligar a los demás a acatar sus postulados y someterse a sus normas de conducta, hasta llegar a considerar que los que no son como ellos son enemigos y hay que echarlos e incluso perseguirlos. Es el fanatismo religioso, que en importantes sectores del islamismo actual llega a crueldades increíbles, particularmente con las mujeres. Bien lejos de poseer la verdad absoluta está el Papa Francisco que se reconoce pecador y no infalible (Entrevista a “Die Zeit”) La Iglesia Católica Jerárquica se consideró desde hace siglos la dueña y depositaria de toda la verdad. Hoy vemos que esta concepción de si misma la llevó a cometer graves y grande errores históricos como con Galileo, la inquisición, Lutero, o la expulsión en nuestros días de los Teólogos de la Liberación y movimientos cristianos, religiosos y laicos, muy comprometidos con los más empobrecidos y, por el contrario, a bendecir a otros de signo contrario, elitistas, conservadores e integristas cuando no corruptos y corruptores como la pederastia, encubierta e ignorada oficialmente durante años: eso tristemente fue arrancar el trigo y dejar la cizaña. Es notorio estos días el caso de al menos 547 niños del coro de la catedral de Ratisbona, en el sur de Alemania, que fueron víctimas de abusos físicos y sexuales entre 1945 y principios de los años 90, durante 30 de los cuales fue director del coro Georg Ratzinger entre 1964 a 1994, hermano del Papa Benedicto XVI, al que se le reprocha haber mirado para otro lado y no tomar medidas al respecto (Ver Religión Digital (18/07/2017). Este creerse dueña absoluta de la verdad también la llevó a excluir a las mujeres en servicios y ministerios de los que Jesucristo no la privó, y decir como lo hizo un Papa anterior que ese tema quedaba zanjado. Es muy peligroso creerse poseedor exclusivo de la ciencia divina y actuar así en nombre de Dios. Estos mismos días acabamos de ver como los obispos del Paraguay prohibieron un ciclo de conferencias bíblicas que iba a dictar el teólogo y biblista católico, Dr. Ariel Álvarez Valdés, organizadas por la Editorial San Pablo junto a diversas parroquias e instituciones eclesiásticas de las diócesis de Asunción. ¡Qué trabajo les cuesta a algunos Obispos ponerse al día! ¡Que poco imitan a Francisco! Además el autoritarismo eclesiástico toma sus decisiones sin dar explicación de ninguna clase, como nos pasó a todos los 35 voluntarios de Pastoral Penitenciaria de Villabona, que después de más de año y medio seguimos sin recibir la más mínima explicación, ni mucho menos justificación de por qué hemos sido cesados, por no decir expulsados, con grave daño para los encarcelados. ¿Acaso no la tienen porque fue tomada por parte las autoridades eclesiásticas por causas inconfesables, ajenas a Pastoral Penitenciaria, y por tanto no las pueden hacer públicas? 4.-La solidaridad entre los seres humanos debe ser un valor esencial y prioritario, que ha estar por encima de toda especulación filosófica o teológica, en virtud de lo cual toda religión es para los humanos y no los humanos para la religión porque “fue hecho el sábado para el hombre, no el hombre para el sábado”. Para Jesucristo todo ser humano es un valor en si mismo, y como tal debe ser reconocido, lejos de toda manipulación, sometimiento y limitación ilegítima. Por eso Jesucristo es el gran libertador del hombre en todas sus dimensiones. Grandes sembradores de trigo Reconocer el bien que hay en el otro, nos pone en camino para que también sea reconocido el bien que hay en nosotros mismos. Por ejemplo, hay quienes piensan que los que están en la cárcel son unos indeseables, lo peor de cada casa y de la sociedad, que nada bueno tienen, pura cizaña. Seguro que si nos tocara la nosotros la amarga historia que les tocó a muchos de ellos, estaríamos en su sitio. No son solo cizaña, ni mucho menos, todos los que están dentro; ni tampoco somos solo trigo, ni mucho menos, todos los que estamos fuera. Es más, las cárceles son el resultado de la gran cantidad de cizaña que hay en la sociedad: injusticias, falta de una verdadera educación, familias fracasadas, miseria más que pobreza, violencia, carencia de trabajo, negocios sucios como la droga, la prostitución, la corrupción, etc. Jesús no pensaba como nosotros cuando dijo: “estuve en la cárcel y fuisteis de verme…, cuando lo hicisteis, a mi me lo hicisteis”. “Un gran defecto de los hombres consiste en preocuparse de arrancar la cizaña de los campos ajenos, descuidando la de sus propios campos”. (Confucio)

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