Panel EVANGELIO y REVOLUCIÓN

  1. Julio 2017

1.Alternativa de Jesús en su sociedad y para la nuestra. Benjamín Forcano

2. Conmemoración –homenaje de la revolución sandinista,- 38 Aniversario – Benjamín Forcano

1

La alternativa de Jesús,

en su sociedad y en la nuestra

“Ted doy gracias, Padre, porque

has escondido estas cosas

a los sabios y entendidos”

Benjamín Forcano

En primer lugar, la lectura del Evangelio Mateo (11, 25-30) requiere ser colocada y entendida desde la sociedad de Jesús, (hace más de 2000 años) y en segundo lugar escucharla y entenderla desde la sociedad de hoy.

Desde la sociedad de Jesús

Jesús ve que su sociedad está configurada por una doble clase de ciudadanos, que creen haber sido creados por Dios y depender de El.

-UNOS que son tenidos como “sabios y entendidos”, intérpretes oficiales de la Ley, -detallada en más de 300 preceptos y en más de 5000 prescripciones-, que son los encargados de hacer cumplir esa ley con rigor, y excluir como malditos a los que no la cumplen.

-OTROS, la mayoría de los ciudadanos, gente sencilla, con mediano o poco conocimiento de esa Ley, que tienen que seguir la enseñanza trazada por los “sabios y entendidos” , si quieren gozar del favor de Dios.

-JESUS, sabio libre y profeta, alza su voz y sin ambigüedad proclama que las cosas no son así. La enseñanza que él trae, la recibe de Dios mismo ( Todo me lo ha entregado el Padre, nadie conoce al Padre sino el hijo), su enseñanza no coincide con las de los rabinos y maestros de Israel, estos demuestran que la ignoran y, por ello, les permanece escondida.

Paradójicamente, Jesús afirma que la gente corriente y sencilla, los por ellos considerados ineptos , descarriados o malditos, son los que están dispuestos a entender con naturalidad la enseñanza de Jesús.

Jesús expone la vedad de tal manera, que no deja a nadie neutral: de los que lo escuchan, unos preguntan, otros desconfían, otros los juzgan severamente y lo condenan y otros, los sencillos, lo admiten con naturalidad. Son estos a los que se les revela la verdad de Dios y la captan.

Si atendemos al obrar y hablar de Jesús, su figura emerge como la de un profeta que desenmascara la altanería, la crueldad y la hipocresía de los “sabios y entendidos”, pues son ellos los que no hacen ni dejan hacer, cierran la puertas a los que buscan con lealtad, imponen obligaciones enojosas, se convierten en guías ciegos , que angustian a la gente con la carga de leyes y más leyes que no concuerdan con la voluntad de Dios.

Esa es una carga innecesaria e insoportable; un yugo que produce agobio y cansancio.

Su enseñanza va por otro camino, por otra forma más natural de llegar y tratar a Dios, resultando un yugo, pero es llevadero y ligero y que produce descanso.

Es esta, una sociedad, enfrentada y dividida por la religión, por la religión tal como la presentan los guías de su pueblo y de la que ellos se creen únicos poseedores y válidos intérpretes.

Consecuencias.

-Siempre la religión ha sido central e insustituible en la cultura de los pueblos. Quienes la han negado no han triunfado. Por eso, los poderosos de turno, políticos o religiosos, han tratado siempre de aliarse con ella, apropiarse de ella, para figurar acreditados por la Divinidad, aunque luego la hayan degradado con abusos y aberracciones.

Es también el caso de la sociedad de Jesús. Resulta que sus mayores enemigos, los que impiden conocer y tratar a Dios de modo correcto, son los que dicen ser sus representantes y ostentan el oficio de explicar, custodiar y hacer cumplir la Ley.

Es impresionante la lista de errores, engaños y equivocaciones que Jesús, sin tener título otorgado ni estar autorizado, les señala sin piedad y, además, en público, con el regocijo y aplauso del pueblo.

-Jesús dice “Estas cosas” Padre, tu manera de ser, las leyes naturales, que en todos has impreso , ellos no las han entendido, les resultan ocultas, inaccesibles, por su soberbia e hipocresía.

– La gente sencilla, sí que las ha entendido, porque les sale de dentro , expresan sin artificio ni elucubraciones, el dictado natural de hacer el bien y evitar el mal, de no querer para sí lo que no quieren para los demás.

Obran con sencillez, es decir, con naturalidad, sin fingir, sin dar lugar a otros intereses y pasiones, que les ciegan y convierten sus corazones en corazones de piedra.

Estos, los expertos en religión, los sabios y entendidos son los que no entran en el Reino de Dios ni dejan entrar. Y son también los que levantan mausoleos a los profetas que mataron sus padres.

EL mensaje de Jesús desde la sociedad actual

Todo es bastante igual, pero con muy notables diferencias:

Primera. En esta nuestra cristiana, heredera de la vida y enseñanza de Jesús, ha imperado por siglos la dicotomía señalada por Jesús en su tiempo, la clase dirigente y la dirigida, la enseñante y la discente, la poseedora de la verdad y la carente de ella, con otras palabras “clérigos y laicos”. Se ha repetido, salvadas las circunstancias, el mismo drama.

Segunda. Sin embargo, en estos últimos cincuenta años, los cambios introducidos en nuestra sociedad por la ciencia y la técnica, han sido más que los producidos en los cinco mil años anteriores. ¿En qué sentido?

-Ya con la Ilustración y la modernidad se vino abajo, la primacía del saber religioso y la autoridad de sus “sabios y entendidos”. Frente al absolutismo de Dios y la Religión, surgió la autonomía de la razón y de la ética, con mil peleas hasta su emancipación.

No era posible compatibilizar fe y razón, teología y ciencia, cielo y tierra, Dios y hombre.

Y persistió hasta muy cerca de nosotros, una Iglesia institucional y jerárquica enquistada en el pasado y opuesta a todos los adelantos del saber y quehacer humanos.

Una Iglesia atrincherada contra la evolución y el progreso, la libertad y los derechos humanos, el diálogo y la convergencia, empeñada en permanecer sólo ella como depositaria de la verdad.

Tercera. El momento que vivimos es nuevo, con radical mutación: al interior de la Iglesia, viene el cambio, la necesaria renovación con el concilio Vaticano II , pero , de nuevo se sobrepone la restauración y se entierra la adaptación, lo que produce decepción, abandono, y olvido del patrimonio cristiano de nuestro saber.

Es ahora, en estos últimos 50 años, cuando se da la explosión, un cuestionar y descartar el modelo plurisecular tridentino, del nacional catolicismo y embarcarse en la búsqueda de otros paradigmas o modelos de cristianismo, concordes con los avances de las ciencias, de la autonomía humana y de la ética racional.

Cuarta. A esta embestida, también Intraeclesial, hay que responder con la visión y alternativa de Jesús: la sociedad actual reproduce , en un plan globalizado, la división y enfrentamiento de la sociedad antigua, hay en ella clases sociales con ciudadanos de primera y de segunda; y hay pueblos con colonialismos e imperios dominantes que relegan a la mayoría a la categoría de intervenidos y sometidos.

Quinta. Recurrir a lo sencillo, a lo evidentemente natural, a lo que está esculpido en la entraña de todo ser humano, nos hará entender la revelación de Jesús, pues todo ser humano –imagen y gloria de Dios- tiene una misma dignidad, y unos mismos derechos inalienables, base de una ética natural universal y de un derecho internacional.

Sexta. Todo lo cual,-ética y derecho internacional- viene incluido como elemento constitutivo indispensable en todo proyecto de religión . De esta manera, búsqueda humana ético – científica y búsqueda religiosa, autonomía humana y evangelio, colaboran juntas y se integran en un proyecto único de cambio y transformación.

2

El estilo de vida de Jesús

Benjamín Forcano

Se ha cumplido el plazo, ya llega el reinado de Dios. Enmendaos y creed en la BUENA NOTICIA

La vida de Jesús comienza con el bautismo en el Jordán, en el sentido de que está dispuesto a una entrega total para el bien de la humanidad, sacando a los hombres de la situación de injusticia y opresión, aunque para lograrlo tenga que perder la propia vida. El compromiso que ahí toma es el de crear una sociedad nueva, basada en unas relaciones de justicia y amor; una sociedad alternativa, consciente de que tendrá tentaciones y poderes que intentarán impedírselo. El cuenta con esa oposición, pero sabrá superarla a base de una opción personal libre y responsable, que le llevará a no separar nunca su fidelidad a Dios de su entrega a los hombres y a vencer todo afán de dominar a los demás.

La nueva realidad, la causa, que Jesús predica y para la que vive, es el reino de Dios, que hace posible una sociedad nueva, basada en la justicia y en el amor, digna del hombre. Es su Buena Noticia.

Jesús anuncia su Buena Nueva en su sociedad, en medio de la situación política existente y dentro de la instituciones judías: Sanedrín, templo, sacerdocio, sinagoga, ley, letrados, sábado, ideologías… Y en un tiempo en que era enorme la expectativa de la llegada del reino de Dios, que sería inaugurado por el Mesías. Todos esperaban ese reinado desde diversas visiones y actitudes. Todos lo esperaban y coincidían en lo mismo: el reinado de Dios sería el régimen teocrático de Israel, con eliminación del poder romano y con su posterior dominio a través de las instituciones tradicionales: Monarquía, ley, Templo.

Amar a Dios y al prójimo como a uno mismo es estar dentro del Reino de Dios

Y ahí en esa sociedad, y en ese tiempo, aparece Jesús:

. Marcos 1,14

Cuando detuvieron a Juan, Jesús se fue a Galilea a pregonar de parte de Dios la buena noticia: Se ha cumplido el plazo, ya llega el reinado de Dios. Enmendaos y creed en la buena noticia.

.Otras palabras de Jesús que revelan su causa

El primer mandamiento nos enseña amar a Dios con todo el corazón y el segundo amar al prójimo como a uno mismo. Quien esto hace, está dentro del reino de Dios (Mt 12, 29-34).

– Vosotros estáis ya en el secreto de lo que es el reinado de Dios, pues sabéis que la simiente del mensaje no da cosecha si no encuentra una tierra buena que lo escuche y lo acepte. El que cumple la voluntad de Dios, ese es hermano mío y hermana y madre (Lc 4, 1-34).

– El que pierda su vida por mi y por la buena noticia, la salvará. Porque, ¿de qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si malogra su vida? (Mr 8, 34-38).

– El que entre vosotros quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos (Mr 9, 33-37).

Jesús de Nazaret traicionado y condenado

¿A quién puede extrañar que Jesús acabara siendo crucificado? Justo en la capital de Jerusalén, a la vista de los más altos dirigentes religiosos, sabiéndose vigilado por el poder romano, enseña y actúa como un hombre libre y enseña a ser libre y liberarse de todas las opresiones creadas por los hombres. Esa libertad le lleva a revolucionar la imagen que de Dios proyectan los guías religiosos de Israel.

Lógicamente el conflicto de Jesús con el poder y sus dirigentes (sacerdotes, letrados, etc.) era inevitable. Cuestionaba de arriba abajo su sistema, el sistema montado por ellos, ellos que controlaban todo, la doctrina , las prácticas y los ritos . No podían ver con indiferencia a este hombre con el mensaje que predicaba y con la libertad que lo hacía. Anunciaba una nueva relación con Dios, una nueva imagen de Dios, de la que brotaba una nueva sociedad: más igualitaria , más justa, más fraterna y más pacífica. En realidad, Jesús hacía remover los cimientos de la sociedad judía. No podían tolerarlo y, como consecuencia, le iban a calumniar, perseguir, juzgar y condenar.

Ante ese conflicto, Jesús tiene que enfrentarse sin escapatorias, si es que se empeñaba en seguir adelante con su mensaje. Dios no lo iba a liberar milagrosamente, porque el Dios de Jesús no es el Dios omnipresente de la filosofía helénica, el Dios omnipotente ligado a la fuerza y el poder, sino el Dios anonadado, limitado, vulnerable, pobre, compasivo , que no podía ser suplantado por el Dios pagano.

Y fue condenado a muerte, violentamente crucificado , no como precio, sangre, sacrificio o rescate impuesto por Dios por los pecados de la humanidad , exigido para reconciliarse con ella. Sería una crueldad tremenda la de ese Dios sádico que exige la muerte de su hijo, una muerte infamante, como reparación a su honor.

El vivir de Jesús: un retrato de su vida.

Este retrato nos va a indicar cómo debemos ser si queremos seguirle y qué cosas no pueden concordar con su enseñanza y modo de vida. Y es la mejor manera de corregir y sanar las falsas imágenes que nosotros hemos podido crearnos acerca de su vida o la del Dios que El anuncia. Ese retrato vivo actuará como espejo y aguijón para que no transijamos con lo que no debemos transigir, de modo que al contemplarlo no tendremos más remedio que despojarnos de cuanto es contrario a su estilo de vida.

Me atrevo a dibujarlo de la siguiente manera:

En tiempos de Jesús, lo normal era vivir conforme al grupo. Sin embargo, a él comenzó por no impresionarle la erudición de los escribas, discrepaba de ellos, cuestionaba la tradición, la autoridad, todo supuesto inamovible.

Jesús aparece como un hombre que tiene el valor que le dan sus convicciones, independiente, sin ningún rastro de miedo, sin temor a originar escándalo, o a perder su reputación e incluso la propia vida. Jesús se mezcla con los pecadores y parece disfrutar de su compañía, se mostraba tolerante respecto a las leyes, no parecía sublevarse ante lo que los dirigentes de su pueblo consideraban la gravedad del pecado y era natural en su trato con Dios.

No poseía buena reputación, se le clasificaba como a un pecador más , era amigable su trato con las mujeres y, también, con las prostitutas, le importaba un comino el prestigio a los ojos de los demás, no buscaba la aprobación de nadie.

Sus adversarios le reconocían ser honrado y audaz, (“Sabemos que eres sincero y que no te importa de nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios” ( Lc 12, 14). Nunca pudieron acusarle de insinceridad, hipocresía o miedo, pero al mismo tiempo le acusaban de estar poseído por el demonio, de ser un borracho, un glotón, un pecador y un blasfemo.

Todo esto hacía que la gente se preguntase: “¿Quién es este hombre?”. Jesús no recabó para sí otra cosa que designarse y ser designado como el “hijo del hombre” sinónimo de humano, y lo hacía así en lugar de decir “yo”. Simplemente pretendía afirmar su identificación con el hombre en cuanto hombre. Jesús sorprende a los dirigentes cuando dice que el “hijo del hombre” es dueño del sábado , tiene poder de perdonar los pecados , no tiene lugar en la sociedad y padecerá violencia a manos de los hombres.

Las señas de la identidad de Jesús son su humanidad, sin que necesite ningún título, función o dignidad. Encomienda a sus discípulos que nadie debe dejarse llamar Rabbí, Padre, Preceptor, pues lo definidor de todos es la hermandad: “todos vosotros sois hermanos”. Lo que hace a Jesús incomparablemente grande es que habló y actuó con una autoridad singular, ajena por completo a la ejercida por los grandes de este mundo: “Sabéis que los jefes de las naciones las dominan y que los grandes les imponen su autoridad. No será así entre vosotros; al contrario, el que quiera hacerse grande sea servidor vuestro y el quiera ser primero sea siervo vuestro” (Mt 20,25-27).

Jesús habla a sus adversarios en parábolas, les pregunta, trata de convencerlos, les invita a pensar por cuenta propia. Era inusitada la firmeza de sus convicciones, proclamaba la verdad sin vacilaciones, sin apelar a la autoridad de la tradición ni siquiera de los mismos textos sagrados. Pretendía que la gente entendiera la verdad de sus palabras sin apoyarse en tipo alguno de autoridad.

Jesús no tuvo más autoridad que la autoridad de la verdad misma. Hizo de la verdad su autoridad. Jesús sabía que la autoridad de la verdad es la autoridad de Dios y esa era la que El poseía. Bastaba, pues, obedecer a la verdad para vivir de un modo veraz. El estaba seguro de decir la verdad, de que sus convicciones eran verdaderas, por sí mismas.

En ese mismo plano, Jesús no tiene dificultad en reconocer y alabar a todo aquel que realiza la liberación, no le importa quién sea, con tal que la gente sea liberada. ( Cfr. ¿Quién es este hombre? ST, 1981, pp. 192-204).

A Jesús se le reconocía no sólo por su libertad y coherencia sino por su programa, en el cual declaraba cosas como estas:

. Hay que amar, incluso al enemigo.

. Hay que perdonar y ser misericordioso.

. Hay que practicar la justicia y estar limpios de corazón.

. Hay que ser sinceros, ecuánimes y veraces.

. No se debe tolerar la exclusión, discriminación o humillación de nadie.

. Hay que aborrecer la hipocresía, el orgullo y la dureza de corazón.

. Hay que tener preferencia por los más pobres y olvidados.

. No hay que apetecer el poder de mandar sino el servicio.

. Hay que trocar la avaricia por la generosidad y el compartir.

. Hay que detestar el dinero conseguido a base de oprimir y explotar a los demás.

. No se pueden establecer divisorias entre el amor a los hombres y el amor a Dios pues ambos son una misma cosa.

. No se puede oponer el bien de Dios al bien de los hombres, pues para Dios la gran pasión es la felicidad de los hombres.

. No se puede contraponer el acá al allá, la muerte a la resurrección, pues si Dios es el principio de todo lo creado es también su fin.

En conclusión: el estilo de vida define a los discípulos de Jesús

. El estilo de vida del Nazareno -no unos ritos o unas prácticas puntuales y ocasionales- es lo que define a los verdaderos discípulos de Jesús, el de Nazaret.

Entendámoslo bien: una cosa es el sistema de vida de los escribas y fariseos (de entonces y de ahora), del sistema religioso oficial del Templo (de entonces y de ahora) y otra el estilo de vida de Jesús. Y el estilo no es cosa de horas o de días, de espacios privados o públicos, para cuando se está sólo o acompañado, para cuando las cosas van bien o van mal, para cuando nos conviene o nos deja de convenir, sino para todo momento y lugar en una unidad de vida coherente.

. En ese estilo , para quienes quieran seguir al Nazareno, no va a faltar la cruz. Pero no la cruz material elegida por uno mismo para macerarse y agradar a Dios, sino la cruz que los otros le van a poner encima por seguir a Jesús y querer vivir como El. El que quiera vivir como el hijo del hombre, repite el Nazareno, que se prepare: lo impugnarán, no lo comprenderán, lo calumniaran, lo perseguirán y hasta puede que lo maten y “crean que hacen un obsequio a Dios”. Por ahí, le llegará la cruz que, en un momento u otro, otros le pondrán encima.

. Si Jesús no hubiera vivido como vivió, si no hubiera defendido los valores que defendió, si no hubiera sido coherente, si se hubiera dejado comprar por la fama, el dinero o el poder no hubiera tenido que afrontar la pasión ni la crucifixión, seguramente hubiera llegado a viejo, hubiera muerto pacíficamente en la cama y no violentamente colgado de una cruz.

La causa de Jesús fue, pues, simple : crear con todos una familia nueva, sin exclusión ni discriminación de nadie, en igualdad, viviendo y tratándonos como hermanos y, en todo caso, sabiendo que la grandeza de sus seguidores está en el servir y en ser los últimos en el beneficio.

El nos enseñó una nueva imagen de Dios, una nueva manera de relacionarnos con EL, de entender que el culto sin justicia y amor es falso, que la religión nuca puede servir para manipular, engañar, oprimir, discriminar. Dios mira el corazón, no las apariencias. El lo resume todo en el amor: amar a Dios y al prójimo como a uno mismo. Su máxima utopía es ser buenos como Dios, amar como Dios, dar la vida por las personas que amamos.

ORACION DEL DISCÍPULO

Aquí estoy, Señor,

tal como Tú me has hecho,

tratando de descubrir en el día a día,

el sentido que tu voluntad ha impreso a mi vida.

 

En ese caminar propio me sobreañades

la vida de Jesús, que me ayuda ,

marcando mojones en el camino.

Soy uno entre tantos,

hermano universal de todos,

igual que todos,

servidor de todos,

superservidor en todo caso

de los más pobres.

Mi ser es amor,

verificable en el amor al prójimo,

vicario tuyo.

Sé que estás en todos, creyentes o no,

y a nadie exiges más de lo que es.

No me queda sino trabajar,

pacífica y amorosamente,

en todo lugar,

pues tu Reino allí está y crece,

donde está cualquier persona.

Tu Palabra llega a todos los hombres,

cómo sólo Tú sabes.

Mi misión evangelizadora es ser yo,

interconectado en todos y con todo,

abarcando la totalidad de tu Reino.

Estaré a la escucha,

en respeto y comprensión,

sin estorbar,

sin discriminar,

sin imponer,

sin lamentarme,

sin enfatuarme,

acechando el reverbero de tu amor,

que de todos sale y a todos llega.

 

Seré feliz, cuando en todos me vea feliz,

en esa familia tuya universal,

sustentadora de todo amor.

Voy a seguirte como María,

hermana de humanidad y madre universal

Seré feliz, si acierto a hacer creíble tu presencia ,

en la entrañable casa de la Tierra

imperecedera luego en la Casa del cielo.

Benjamín Forcano

Conmemoración– Homenaje

de la Revolución sandinista

-38 Aniversario –

Benjamín Forcano

El que hoy celebremos el 38 aniversario de la revolución sandinista, reviste una actualidad que a muchos, les interesaría pasase desapercibida.

Nicaragua, un país pequeño, que en 1979 tenía unos 3 millones doscientos mil habitantes, no sólo acabó con la cincuentenaria dictadura somocista, y desalojó a las clases dominantes del poder, sino que doblegó la supuesta invencibilidad del imperialismo yanqui.

Pero, hay más: acabó también con la legitimación de los poderosos por parte de la Iglesia. Una y otra cosa las aireó el viento por boca de ilustres testigos.

Dijo el obispo Pedro Casaldáliga: “Nicaragua fue una frontera histórica, ensayó una revolución original, autóctona, latinoamericana. Sandinista en este caso concreto. Un revolución antiimperialista y popular, al servicio del pueblo, en las transformaciones radicales que una revolución popular exige: tierra para los campesinos, cultura, alfabetización para todos, salud, alimento, arrumbamiento de privilegios de la burguesía y la oligarquía”.

Y Johann Baptist Metz, teólogo, declaró en Managua en 1983:

”Yo vengo de una cultura cristiana y teológica en la que los procesos revolucionarios se han hecho o en contra de la Iglesia y la religión o sin ellas como la Reforma, la Ilustración, la Revolución francesa y la Revolución rusa…Nosotros sólo tenemos experiencia de una iglesia que ha legitimado y apoyado los poderes estatales… Con Nicaragua, el tiempo en el cual la Iglesia legitima a los poderosos habría pasado y habría llegado la época de la liberación y de la función subversiva de la Iglesia” (Metz, J.B., Servicio del Centro Ecuménico Valdivieso, entrevista sobre “La Iglesia en el proceso revolucionario de Nicaragua”, Managua 1981).

Y Francois Biot, Director del Centro Bartolomé de las Casas y de la revista Echanges: “La revolución sandinista constituye un desafío lanzado por un pequeño país pobre en la misma cara del capitalismo mundial, Estados Unidos y un desafío de socialismo real al gigante americano del Norte”.

Nicaragua un David insignificante en el tablero mundial, asestó un golpe que desequilibró si no enloqueció al mayor imperio del mundo. Sería interminable recordar los testimonios que cantaron esta proeza de la pequeña Nicaragua.

Pero no renuncio a contar el testimonio, vivido por mí mismo que, frente a la embajada de Estados Unidos en Managua, dieron centenares de ciudadanos de Estados Unidos, muy solidarios, que cantaban el himno sandinista: “Luchamos contra el yanqui, enemigo de la Humanidad”.Pienso que el recordar algunos rasgos que mejor definen la novedad de la revolución sandinista, y que dieron la vuelta al mundo Primero, puede servir, sobre todo a los que por su edad no pudieron vivir este momento excepcional de Nicaragua.

Primero.- La caída de la dictadura somocista no se produjo al azar, ni por una suerte de cesión o evolución interna, ni por ataques de fuerzas políticas externas.

Fue el pueblo nicaragüense quien, bajo la guía y voluntad de hombres indomables, cobró conciencia progresiva de su estado de esclavitud y decidió combatirla hasta la muerte. Sandino (1927) y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (1961) con Carlos Fonseca y Silvio Mayorga, encarnaron el nervio y las aspiraciones del pueblo y lo condujeron , tras larga y sangrienta lucha, hasta la victoria.

Segundo.- La dictadura de Somoza fue mantenida hasta el último momento por Estados Unidos, incluso cuando ya era universalmente repudiada.

Las clases burguesas se volvieron a última hora antisomocistas, no porque intentaran un nuevo proyecto de sociedad, más justo e igualitario, sino porque Somoza era el gran burgués que impedía sus intereses.

Parte de la jerarquía eclesiástica, la más significativa en el poder, hizo lo mismo, no por convicción ni por identificación con el pueblo, sino por seguir manteniendo su poder en la nueva sociedad.

Dice mucho recordar el hecho de que el viejo Somoza García, fue nombrado por la jerarquía príncipe de La Iglesia y una hija suya, fue solemnemente coronada reina en la antigua catedral de Managua , con cetro de oro y plata, por el arzobispo Antonio Lezcano y Ortega, a cuya ceremonia siguió la gala en el Palacio Nacional con más de tres mil invitados.

Con razón, la historia autoriza a lanzar ciertas preguntas: ¿Qué hizo la jerarquía eclesiástica por el pueblo? ¿Dónde estaba cuando la represión de Somoza? ¿Qué privaciones, dolores, despojos, persecuciones y muertes hubo de afrontar por denunciar al dictador? ¿Por qué, una vez aposentada la revolución , lanzó contra el gobierno sandinista reproches que eran mera revancha de la burguesía reaccionaria e imperialista de Reagan?

Tercero.- La revolución nicaragüense se hizo por un pueblo que en su mayoría era cristiano y católico. La fe no le mantuvo lejos, fuera o en contra de la revolución, sino que le hizo estar dentro , con lucha decidida, sin ver entre una y otra contradicción: “Entre cristianismo y revolución, gritaba, no hay contradicción”.

Los dirigentes sandinistas reconocieron este hecho, lo elogiaron y lo defendieron afirmando que entre los principios morales de la revolución y entre los principios del cristianismo no había contradicción, sino integración. Y esta integración –que no estrategia- no tiene precedentes en la historia.

Me emociona el poder evocar hoy la presencia y participación en el tercer Congreso de Teología, Madrid 1983, de Tomás Borge, que fue ministro del Interior y uno de los más destacados artífices de la revolución sandinista.

Me cupo el honor de invitarlo para que tuviera una ponencia y estuvo con nosotros, ante un auditorio de 1.500 asistentes.

No podéis imaginar la vocería que se armó en buena parte de la prensa española cuando se supo esta noticia. Esa prensa venía acusando día tras día a revolución sandinista de totalitaria y atea, siendo así -¡oh paradoja!- que en el Gobierno sandinista figuraban como Ministros cuatro sacerdotes.

Tomás Borge desarrolló un discurso admirable, por más de una hora. De él entresaco unos parrafitos:

“Soy revolucionario de un país que está orgulloso de tener una geografía desproporcionadamente pequeña al tamaño de su poesía, de su generosidad, de su revolución…

En América Latina se ven cada vez más guerrilleros y teólogos, combatientes y sacerdotes, caminando juntos las mismas fatigas, alimentándose en el mismo plato pobre de las luchas populares compartiendo abundantes esperanzas… En Nicaragua hay cristianos, que entienden la caridad, el amor y la justicia como la negación del hambre, del analfabetismo, del atraso económico y de la dependencia ; hay cristianos que niegan las limosnas al pie de los portales , la caridad, el amor y la justicia reservados para los finales de semanas.

En Nicaragua, hay cristianos que visten al desnudo, desarrollando la industria textil; dan de comer al hambriento, aumentando la producción de granos básicos y distribuyendo con equidad los limitados recursos de la Nación.

Los cristianos nicaragüenses se enfrentan a los que dicen amar a Dios mientras mastican, con odio visceral hombres y principios, violando la segunda ley del Evangelio, el amor al prójimo.

No se puede servir a Dios y al dinero. Para los saduceos, de entonces y de ahora, su dios es el oro, la plusvalía, la máquina que vomita tornillos, la mentira desafiante, la indiferencia, el silencio, el desprecio al ruego por la paz y por los muertos.

Su dios tira las sobras para que Lázaro las comparta con los perros de Epulón. Estos son los nuevos dioses, los dioses modernos de la sociedad de consumo. La filosofía de estos dioses es la de la muerte… En Nicaragua, se agotaron las posibilidades esenciales de la mentira, no hubo otra alternativa que padecer y combatir las causas de la violencia”.

Fue, pues, la revolución sandinista la primera que no se hizo contra la Iglesia ni sin la Iglesia. Y se hizo deliberadamente, preparando como ningún otro país, la visita del Papa Juan Pablo II a la revolución nicaragüense.

Pero el Papa . bien por estar mal informado, bien por provenir de un contexto sociopolítico muy distinto, bien por su manera de entender el ministerio del Papa, no entendió ni pudo sintonizar con la original y audaz novedad de la revolución sandinista, y se erigió en la Misa misma , que en la plaza de la revolución concentraba a más de 500.000 nicas, en juez condenatorio de un pueblo creyente y respetuoso, luchador , que había conquistado su dignidad y libertad, y no aceptaba que nadie le sustrajese el mérito de su revolución. El Papa, acostumbrado a otro estilo , se equivocó: creía estar en Polonia, y se encontró con que estaba en Nicaragua.

Cuarto.- La revolución nicaragüense tiene otra magnifica novedad, que la distingue de todas las guerras: la de magnanimidad y el perdón.

Desde el primer momento, el Gobierno declaró ilegal la pena de muerte. No hubo guillotinas, tiros en la nuca, ni paredones ni fusilamientos. La revolución nicaragüense ha sido la primera que renunció a la venganza. Los mismos guardias somocistas fueron alfabetizados por soldados sandinistas. Y en cuestión de política carcelaria , la revolución siguió un camino acaso único en el mundo.

En uno de mis viajes a Nicaragua, pude constatarlo. Visité la cárcel de Tipitapa. En el frontispicio pude leer: “El pasado no cuenta, miremos al futuro”. Hablé con los somocistas alfabetizados, y uno de los empleados me contó que un día llegó el comandante Tomás Borge, responsable e interesadísimo en aplicar la nueva práctica carcelaria, y que hablaba con todos los presos. Pero, uno de ellos se resistió a verlo y se quedó en su celda.

Tomás preguntó y le dijeron que se empeñaba en no querer salir. Entonces, fue el mismo Tomás quien se acercó hasta él. Al verlo, el preso cayo de rodillas y le dijo: ¿Qué va a hacer Vd. conmigo?. Había sido su torturador. Y Tomás, alargándole la mano, le dijo: “Darte tiempo para que reconozcas tus errores”.

Qué duda cabe que éstas y otras cosas fueron las que le hicieron exclamar al obispo Pedro Casaldáliga: “La revolución de Nicaragua es la más bonita que se ha hecho ”.

Ciertamente, la revolución sandinista triunfó, fue acogida en todo el mundo con entusiasmo y regocijo, sobre todo por las clases humildes y oprimidas.

Pero el imperio es el imperio y no permite que ninguna derrota le humille y sea duradera.

Es a lo que precisamente quiero referirme para acabar esta mi intervención.

Hoy estamos asistiendo en Venezuela a una agresión muy parecida a la sufrida por la revolución sandinista, diría tan obsesionada y endemoniada como la que practicaron en Nicaragua a través de los Contras.

Lograda la victoria sandinista, la política norteamericana apuntó todas sus armas – ideológicas, mediáticas, militares…- para presentar a Nicaragua como la esencia del mal y del terror, y destruirla con gran poder y absoluta hipocresía y cinismo.

Sería objeto de todo un estudio que iluminaría hasta dónde llega la paranoia imperialista de Estados Estados Unidos, en relación con Nicaragua, Centroamérica y toda América Latina.

Yo, como otros muchos, podría descifrar el por qué de esta agresión. Pude aprenderlo en Cuba, Nicaragua. El Salvador, Guatemala, Colombia y otros países. Y, naturalmente, descubrí la utilización de las cadenas mediáticas para engañar, mentir y moldear el sentir de las gentes. Es lo primero que cualquier imperio hace, dominar los medios para dominar y corromper las mentes. Hoy las batallas y las guerras se ganan ante todo con las agencias y medios de comunicación, no con batallones de soldados, tanques y fusiles.

Tan es así, que los sectores mayoritarios de nuestras sociedades, no llegan a descubrir esta repugnante fortaleza mediática y siguen creyendo que la política de Estados Unidos es, según les cuentan, la correcta, la auténticamente democrática, la defensora de los derechos humanos y de las libertades y que puede servir de modelo para todos los otros países del mundo.

Muy otra es la verdad real. Y para llegar a ella no hay sino entrar en sus propios documentos y declaraciones y leer a qué clase de política se han apuntado, desde que hicieron suyo el Destino Manifiesto. Declaraciones que todo el mundo debiera conocer, para caer de la inopia y entender de una vez lo que encierra su política del Destino Manifiesto.

Oigan por lo menos un par de textos,

Justo al poco tiempo de acabar la guerra en 1945, George Kennan, jefe del grupo del Departamento de Estado de los Estados Unidos decía:

Poseemos cerca de la mitad de la riqueza mundial. Nuestra tarea principal consiste en el próximo período en diseñar sistemas de relaciones que nos permitan mantener esta posición de disparidad sin ningún detrimento para nuestros intereses” .

Y Albert J. Beverige, uno de los máximos exponentes de la ideología del “Destino manifiesto”, añadía:

El destino nos ha trazado nuestra política; el comercio mundial debe ser y será nuestro. Lo adquiriremos como nuestra madre (Gran Bretaña)nos enseñó.

Estableceremos despachos Comerciales en toda la superficie del mundo como centro de distribución de los productos norteamericanos. Cubriremos los océanos con nuestros barcos mercantes. Construiremos una flota a la medida de nuestra grandeza. De nuestros establecimientos comerciales saldrán grandes colonias que desplegarán nuestra bandera y traficarán con nosotros. Nuestras instituciones seguirán a nuestra bandera en alas del comercio. Y el orden americano, la civilización americana, la bandera americana se levantarán en lugares hasta ahora sepultados en la violencia y el oscurantismo”.

Y el senador Brown dejó escrito: Manifiesto la necesidad en que estamos de tomar América Central, pero si tenemos necesidad de ello , lo mejor que podemos hacer es obrar como amos, ir a esa tierra como señores”.

Paradójicamente, otro estadounidense, Noam Comsky, . de muy distinto pensar, superconocido y admirado, denuncia: “ Cuando en nuestras posesiones, se cuestiona la quinta libertad ( la libertad de saquear y explotar) los Estados Unidos suelen recurrir a la subversión, al terror o a la agresión directa para restaurarla”

Autores de la más diversa índole y valía confirman hoy la verdad de esta política, estampada en el Destino Manifiesto. Quien no entienda esto no entenderá nada de la política internacional. No entenderá cómo estamos implicados en ella y cómo intentan establecernos bajo su domino total, sin que les importe éticamente nada los medios de que puedan valerse para lograrlo.

Este sí que es el imperio del mal, de las mil caras de la mentira y la esclavitud, pero propalado y revestido con los falsos destellos de la Democracia y de la Estatua de la libertad. .

Quiero concluir con una referencia al que fue uno de los más insignes sandinistas y que acaba de fallecer hace 37 días: el P. Miguel D´Escoto, que formó parte del Grupo de los Doce del Sandinismo en 1977, fue Ministro del Interior por diez años en el Gobierno de Daniel Ortega, decidió hacer un ayuno por 30 días desde el siete de julio al 6 de agosto de 1985, “para acompañar a mi pueblo que sufre agresión y poner fin al terrorismo de Estado del Gobierno de los Estados Unidos contra Nicaragua”, y que ocupó la presidencia de la ONU durante el año 2008-2009.

Podría hablarles mucho de él y sacar importantes consecuencias para nuestro tiempo de su misión como sacerdote y político.

El 21 de Diciembre de 1511, en Santo Domingo . capital de la actual República Dominicana, Fray Montesinos pronunció lo que probablemente haya sido el más valiente, cristiano y fuerte sermón jamás predicado en la historia de nuestra América Latina y el Caribe. Este célebre sermón de Montesinos, confiesa el P.Miguel, tuvo que ver con mi ordenación sacerdotal 450 años después. Y como la situación actual no es mejor que la que entonces denunció Fray Montesinos, “ He decidido, dice, asumir el compromiso personal que va incluido en MI MANFIESTO PARA EL SIGLO XXI POR LA PAZ Y LA VIDA. De ese Manifiesto son estas palabras:

. “ En nombre de mi Señor Jesús y en honor al 500 aniversario del célebre y valiente sermón de Fray Montesinos, pronunciado el 21 de diciembre en 1511, en Santo Domingo, hoy capital de nuestra hermana República Dominicana, que influyó en que yo , 450 años después, fuera ordenado sacerdote, prometo que, desde este 21 de diciembre de 20011 en adelante, cada vez que me toque referirme a los Estados Unidos de Norteamérica, diré el terrorista, asesino y genocida imperio estadounidense”.

Zaragoza

Centro comunitario Luis Buñuel

Paseo Echegaray, 14

15 de julio de 20017 –

L I B R O

El imperio USA contra la revolución bolivariana. La verdad silenciada o prohibida”

Por Benjamín Forcano

. Benjamín, te felicito por el nuevo librito defendiendo a Venezuela. Es un compendio muy acertado de artículos, que dibujan bien el acoso del imperio. Gracias.

Un abrazo, José Mauriño .

. Amigo Benjamin, me he leído de cabo a rabo el estupendo librito que me enviaste sobre el imperio Usa y Venezuela y me parece muy oportuno y necesario….me ha encantado y que estoy hablando de él a la gente cercana. Vamos a ver qué se puede hacer.

Un fuerte abrazo. Sandalio

. Estimado Benjamín:

Te felicito por este precioso y necesario libro EL IMPERIO USA CONTRA LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.Digo “necesario” porque, realmente, los medios de comunicación en España dan otra versión.. Fernando Bermúdez

. Estimado Benjamín,muchas gracias por e el libro “El imperio contra la revol.bolivariana”. Era necesario algo así, gracias por escribirlo y dar tu valioso testimonio. Un saludo muy cordial. Adela Alcázar Glez.

. “El Imperio USA contra la revolución bolivariana” (La verdad silenciada o prohibida)

Benjamín es el coordinador del libro en el que hay artículos de Benjamín Forcano, Nestor Francia, Ignacio Ramonet, Antonio Zugasti, Jean-Guy Allard, Agustín Otxotorena, Graciela Ramírez, Adolfo Pérez Esquivel, James Petras , Julio Yao, Frei Betto, Leonardo Boff, Pedro Casaldáliga,  entre otros más.

Es un libro imprescindible para desenmascarar las mentiras de los Amos del Universo. Gracias por el libro sobre las mentiras, me has quitado las dudas……Leerte evita la desesperación producida por la increencia oficial establecida en España. ¿Hasta cuándo?

Un fuerte abrazo Paco Altemir

  . Gracias por tu libro…..me ha encantado.-Ha desmontado muchos mitos y mentiras.- Lo he recomendado a muchos.-Un abrazote.- Nos veremos. Andres Alvarez Vázquez.


Pedidos a:

NUEVA UTOPÍA

Calle Fernández de los Ríos, 2-3º-Izqda. 28015 Madrid

10 euros

E-Mail: bforcanoc@gmail.com

Tel.: 91 4472360

 

Socio-político-religioso